Toyota Proace Verso Electric, alineación

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Yo no fracaso. Yo cumplo. Strickland (La forma del agua, 1917)

Es el ruido de la furgoneta, el ruido del martes, el sonido de las petunias, de las hortensias, de las begonias… Pronto escucharé los pasos de Ángel entrando por la parte trasera y asomándose para decirme cualquier tontería. Porque Ángel y yo llevamos unos meses tonteando. Me gusta, creo que le gusto, pero no tenemos ni idea de cómo podría funcionar lo nuestro. No es que lo hayamos hablado ni nada, simplemente se nota, sobre todo al despedirnos de forma evidentemente incómoda. Se nota que no sabemos cómo culminar ese tonteo, sus comentarios sobre mis blusas, sobre los pendientes, sobre mi sonrisa… Y yo mirándole de reojo con falso pudor, pero riéndome. Y es que con Ángel la risa se me escapa sola, como con nadie. No tengo muchas razones para reirme. Tengo un trabajo que me gusta pero que me mata porque no gano suficiente y trabajo demasiado. El doctor me ha dicho que mi espalda es muy frágil y que no debería cargar peso. Pero no se lo he dicho a la señora Matilde. Ella está muy mayor y no tiene a nadie más ni puede pagarme más tampoco. Sigo haciendo ramos de rosas con los ojos fijos en el papel brillante, colocándolas de forma instintiva para que luego vayan al mostrador porque es lo más se vende.

Dice la señora Matilde que no son flores de enamorados, son flores de culpables, de traidores, de mentirosos. Solamente las regalan las personas que tienen algo que hacerse perdonar. Que por eso se venden tan bien, porque vivimos en un mundo de falsedades. La señora está en casa otra vez, con sus achaques. Yo me temo que su neumonía ha vuelto. Me pincho en un dedo. Eso me pasa por estar pensando en otra cosa. Mientras me lo meto en la boca me doy cuenta que Ángel no ha entrado aún. Puedo oír el motor de la furgoneta pero no le veo a través del ojo de buey de la puerta. Un miedo extraño y cálido se apodera de mi. ¿Y si Ángel no está? ¿Y si le ha pasado algo? ¿Y si he dejado pasar la única oportunidad de mi vida de forzar mi destino? Corro a la trastienda. Hay un rastro de flores pisadas en el suelo que lleva a la puerta trasera. Sigo corriendo con las lágrimas en los ojos, con la garganta atrapada por una mano invisible, implacable. Abro la puerta de un golpe. Más flores aplastadas. Sobre ellas una gran sombra. Levanto la mirada protegiéndome con la mano para defenderla del sol. Ángel ha desplegado sus alas. Nos sonreímos.

El mundo de las furgonetas suele ser un territorio más profesional, donde el espacio se traduce en capacidad de transporte de mercancías o pasajeros y forma parte importante de algunos negocios. Pero las furgonetas de pasajeros también son una buenísima alternativa para familias numerosas o para aquellas que buscan más espacio para las personas y los bultos, un territorio ilimitado que se traduce en comodidad y versatilidad que estos austeros vehículos pueden ofrecer.

Modelo analizado Toyota Proace Verso
Motor y acabado  Electric Family Advance Medio 75 kWh 8 plazas
Potencia 136 CV
Velocidad máxima 130 Kmh
Aceleración o-100 13,3 s
Largo/ancho/alto 4.959/1.920/1.940 mm
Potencia máxima RPM 136 CV
Par máximo Nm/RPM 260 Nm
Caja de cambios Automático
Web https://www.toyota.es/
Precio 51.000 euros

Pero es que además las furgonetas en estos últimos años también se han desmelenado y se han dejado llevar por los vientos del cambio de la electrificación. Ya tuvimos ocasión de probar la Citröen e-Space Tourer como exponente de la combinación entre gran cantidad de espacio disponible y la versatilidad, ahorro y eliminación de emisiones que supone una motorización eléctrica. En esta ocasión hemos podido probar la versión de Toyota del mismo concepto: si Proace Verso Electric.

Plataformas comunes

En realidad estas dos furgonetas (Citröen y Toyota) se basan en la misma plataforma y solamente varían los acabados y detalles que cada fabricante ha aportado. Por otro lado ya hemos tenido ocasión de probar la Toyota Proace con motor de combusión y comprobar las bondades de sus planteamientos. Nos queda pues comprobar la combinación de ambas filosofías: la plataforma compartida de furgoneta eléctrica y el planteamiento de Toyota para una gran furgoneta con capacidad para nueve pasajeros.

Como hemos anticipado el aspecto exterior de la Toyota Proace Verso Electric es el mismo que el del modelo con motor de explosión. Es una furgoneta grande de diseño austero, con un frontal con cierta personalidad Toyota con faros alargados que quedan unidos por un embellecedor de color plateado que luce el logotipo de la marca en el centro y que oculta una toma de aire. Más abajo un gran paragolpes también acoge una toma de aire en la parte inferior dividida en dos partes.

En el lateral las amplias superficies acristaladas y una gran puerta lateral para dar acceso a las plazas traseras que en este caso está motorizada. La línea es la de una furgoneta con poquísimas concesiones a la aerodinámica: la parte delantera con una forma de morro más de turismo y los relieves en los amplios laterales. La carrocería aún conserva sobre el paso de rueda trasero la muesca donde se coloca el acceso al depósito de combustible en las versiones con motor de explosión.

Gran portón

En la parte posterior, tal y como ocurre tanto con la Verso de gasolina como con la Citröen eléctrica, el gran portón casi ocupa por completo la parte trasera dejando un acceso casi total al maletero. Como siempre hay que tener en cuenta que este gran portón se abre con una bisagra en la parte superior, cosa que hay que tener muy en cuenta a la hora de aparcar el vehículo ya que si lo hacemos muy cerca de otro o de una pared u obstáculo tendremos problemas para abrirlo. Lo contrario de lo que sucede con la puerta corredera lateral que facilita su apertura aunque aparquemos junto a otros vehículos u obstáculos.

En el interior lo que predomina es el espacio y la luz. Como en ocurre en este tipo de vehículos el puesto de conducción es elevado y tiene una buena visibilidad, auque perdemos de vista en cierta medida el morro por la posición del asiento del conductor y es difícil de medir el espacio que nos queda en la parte trasera por los retrovisores, en ese momento entran en juego las cámaras y los radader que facilitan muchísimos la maniobrabilidad del coche.

No hay cambios en el interior con respecto al modelo Proace Verso de explosión, aunque en nuestro caso hay diferencia en los acabados y en la modularidad de los asientos ya que la versión que probamos con motor térmico era la VIP con asientos de cuero. En cualquier caso los asientos de tela de este modelo de Toyota son extremadamente cómodos, tanto para la fila delantera de asientos como para las dos filas traseras con un tapizado de tacto agradable y una buena sujección lateral.

Sistema eléctrico

Una de las diferencias que encontramos con la otra versión es, obviamente, el sistema de control de carga y funcionamiento del propulsor eléctrico. Encontraremos información del mismo tanto en los indicadores tras el volante, con información de la carga restante de la batería, el modo de retención y el consumo, como en el sistema de información y entretenimiento. Los indicadores son exactamente los mismos que en el modelo de Citröen, así que aquí encontraremos poca «personalidad Toyota».

También el sistema de información y entretenimiento es el mismo, con una pantalla de siete pulgadas con buena visibilidad aunque con gráficas algo anticuadas y colocada en la parte alta del salpicadero. Aunque no se trata de los más completos en información y programación de la carga, es suficiente para las funciones básicas y ofrece la posibilidad de visualizar estadísticas de consumo, estado del sistema de propulsión y batería y la posibilidad de programación de la carga en horarios favorables.

La segunda fila se asientos en esta versión dispone de tres plazas, igual que en la Space Tourer de Citöen, que están configuradas como una indivitual y otra doble. Las tres plazas son muy amplias y cómodas con espacio más que de sobra tanto para las piernas como en altura como en anchura, son tres plazas «de verdad». Los asientos son los mismos que en la versión de Citröen. Para acceder a la tercera fila de asientos hay que abatir las plazas laterales con lo que moveremos una butaca sencilla o la butaca doble según queramos acceder por un lado o el otro.

Maletero vertical

El maletero deja un espacio de 603 litros con una configuración muy vertical, cosa que hay que tener en cuenta a la hora de considerar el volumen disponible. Como hemos apuntado el portón deja abierta prácticamente del todo la parte trasera por lo que las operaciones de carga son muy sencillas. Podemos ir abatiendo las filas de asientos para admitir 1.000 o 2.381 litros según vayamos renunciando a más y más plazas. Hay que tener en cuenta que podemos ir abatiendo los asientos de forma individual (menos la plaza doble de la segunda fila) para modular el espacio disponible.

Como reflexión después de ver cúanto es capaz de cargar el maletero: un espacio de 1.000 litros con cinco plazas disponibles no está nada mal ya que la batería no resta capacidad de carga al encontrarse debajo del suelo de la furgoneta. En nuestro caso se trata de una batería de 27 módulos con una capacidad de almacenamiento de 75 Kwatios, que según la homologación de la marca japonesa consigue una autonomía de funcionamiento de hasta 300 kilómetros.

Las impresiones de conducción son prácticamente las mismas que las del Citröen e-Space Tourer. Los 136 caballos de los que dispone el motor eléctrico, como ocurre con este tipo de propulsores, dan algo más de sí, sobre todo en aceleración, de lo que nos podría ofrecer un motor de explosión de la misma potencia, sobre todo considerando que vamos a cargar con los 534 kilos adicionales de la batería. El resultado en ciudad es una agilidad impropia de un coche de este tamaño, con una repuesta casi inmediata al pedal del acelerador, aunque mover al una masa tan considerable nunca obtendremos una respuesta que pueda considerarse deportiva la sensación es muy buena.

Buen tacto

En carretera el tacto es propio del tamaño y de la altura del vehículo, aunque el bajísimo centro de gravedad ayuda a afrontar las curvas con más aplomo del que obtuvimos con la Toyota Proace Verso de motor de explosión, pero la agilidad con ese tamaño y peso tiene límites físicos. El tarado de las suspensiones, modificado por el mayor peso de este modelo, es muy bueno y absorbe sin dificultades las irregularidades. Esto más la insonorización y el silencio del motor eléctrico ofrece un confort muy alto que unido al espacio dispobible hacen de este modelo ideal para viajar con mucha tranquilidad.

En lo que respecta al funcionamiento del propulsor también vale lo dicho con el modelo francés. La potencia entregada por el motor varía según el modo de conducción. En el modo Normal dispondremos de 109 caballos, en el modom Eco tendremos 82 CV y al pasar a Power el motor nos dará 136 CV. La furgoneta dispone de dos modos de regeneración y no es posible esa conducción con un sólo pedal que sí podemos disfrutar en otros modelos eléctricos más pequeños.

El consumo varíam mucho según elijamos el tipo de funcionamiento del motor y en qué condiciones estemos llevando el vehículo. Para acercarnos a la autonomía de 300 kilómetros no tendremos más remedio que recurrir al modo Eco y mantenernos prácticamente siempre dentro de recorridos urbanos. La mala aerodinámica del Toyota Proace Verso, peaje para obtener esa excelente habitabilidad, penaliza mucho cuando salimos a carretera y sobre todo si elegimos el modo Power para tener a disposición toda la potencia. En estas condiciones es más realista contar con que la autonomía son 180 kilómetros o menos según nuestra forma de conducir. Suerte que admite carga a 100 KWh.

Conclusiones

Como ya dijimos para el modelo francés, con este Toyota Proace Verso electric estamos ante un vehículo verdaderamente único por la combinación entre habitabilidad prácticamente ilimitada (difícil sacar más de un vehículo con una longitud de 4,95 metros de largo) y un propusor eléctrico con una batería con una capacidad de 75 Kwatios. Puede convertirse en un aliado interesante para una familia numerosa o con grandes capacidades de carga para moverse en ciudad o para excursiones cortas.

Para viajes más largos también es factible contar con este modelo, pero entonces la planificación tiene que ser muy buena y contar con paradas cada 150 kilómetros para andar sobre seguro. Por lo demás es un vehículo cómodo y confortable y con poca competencia con esta combinación de motor eléctrico con una buena autonomía (aunque en carretera gasta mucho) y habitabilidad con una capacidad de carga buena y sobre todo modulable. EL precio es bastante alto pero hay que contar con las subvenciones vigentes para vehículos eléctricos.

Valoración Final


7.6
NOTA

NOS GUSTA

Gran espacio
Confort

A MEJORAR

Consumo alto en carretera

RESUMEN

Una furgoneta que tiene lo que hace falta para quien necesite mucho espacio y quiere un vehículo eléctrico. La Toyota Proace Verso Electric solamente necesita o bien una batería más grande o un ajuste del consumo para viajes más largos.

Prestaciones7.5

Diseño7.5

Consumo6.5

Confort8.5

Sistema de infoentretenimiento8

 

 

 

 

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